de guarapo, graduando la velocidad, segun se ha recomendado, en vuelta y media solamente por minuto, para evitar la reabsorcion del guarapo; la bermeja (ó mulata), siendo la mejor de esta clase la Indiana (negro rojiza), produce ciento cincuenta cajas por caballería y la mulata, (pardo-roja) que dá cien cajas; las tierras areniscas y de cuyujies producen unas cincuenta cajas y solo sirven para siembra de yerba de Guinea; la colorada constituye para los cafetales la clase de terreno que generalmente se ha preferido.
El número de ingenios establecidos en la Isla se eleva aproximadamente á 1.570, y aun cuando sea difícil determinar dicha cantidad con exactitud, pueden evaluarse mediante un cálculo aproximativo, en veinte mil las caballerías sembradas de caña. El número de labradores empleados en dichas fincas asciende poco mas ó menos á doscientos mil á los que debemos añadir once mil chinos importados hasta la fecha en calidad de colonos asalariados y que proporcionan algunas ventajas. Por otra parte hallándose completamente prohibida la trata y haciéndose sentir cada vez mas la falta de brazos, los dueños de ingenios no tienen mas remedio que acudir al empleo de dichos colonos, aunque muy inferiores realmente en fuerza física á los negros y aun cuando su adquisicion resulte mas costosa, circunstancias que han hecho naturalmente mas cara la mano de obra, y que ha dado márgen á que no pueda conseguirse un negro regular de campo en menos de ochocientos á mil pesos.
La caña de Otahiti fué introducida en la Isla el año de 1795 por D. Francisco de Arango, segun datos que se nos han facilitado. En 1535 el Consejo de Indias apoyó la solicitud de Hernando de Castro pidiendo hacer un ingenio, que fué el primero de la Isla, siempre que se le concediese licencia para introducir cincuenta negros libres de derecho; pero en el Bosquejo Económico del Sr. D. Mariano Torrente se dice que apénas comenzaba, aun que en escala menor, el cultivo de la caña y fabricacion por los años de 1523, cuando el Señor D. Felipe I. mandó que á las personas mas honradas que quisieran abrir ingenios se les prestase cuatro mil pesos por la Real Hacienda, con obligacion de devolverlos á los dos años. Mas no se desarrolló la industria azucarera en aquella proporcion que pudiera esperarse del apoyo del Gobierno; asi vemos, segun D. Ramon de la Sagra, que doscientos y cincuenta años despues era todavia insignificante dicha produccion, y que aun en 1792 la exportacion del indicado fruto no habia pasado de 72.854 cajas.
Las fincas fueron adquiriendo con el tiempo mayor incremento, comenzando su establecimiento en las inmediaciones de la Habana de la cual se fueron alejando á medida que se hizo sentir la necesidad de buscar terrenos virgenes en direccion de Matanzas y de la Vuelta-Abajo. Esto no impidió que simultaneamente se hiciese lo mismo en otros puntos de la Isla, como en el valle de Trinidad en que se hallan aun ingenios de cerca de un siglo de existencia. Las localidades á que se ha dado la preferencia para el fomento de los ingenios y la produccion del azúcar en la Isla son siguiendo el órden geográfico: la Vuelta-Abajo, Bahia-Honda hasta Guanajay y aun mas allá, la costa del Norte desde la Habana hasta Sagua la Grande y el centro de la Isla, la Union, Macurijes y Banagüises, puntos donde existen los ingenios mas colosales; despues Sierra-Morena, Sagua, San Juan de los Remedios y Puerto-Principe en que el número se va reduciendo gradualmente. Siguiendo la costa del Sur obtienen justificada preferencia toda la jurisdiccion de Cienfuegos, Villa-Clara, el hermoso valle de Trinidad y Sancti-Spiritus; sin embargo de que en la misma direccion se encuentran algunos esparcidos, y hasta las inmediaciones de Santiago de Cuba no se presentan de nuevo agrupados, si esceptuamos Guantánamo y el valle de Santa Catalina principalmente el cual comprende los mas hermosos del Departamento Oriental.
Los ingenios fueron establecidos primeramente con el fin de elaborar azúcar blanco purgado, continuando aun gran parte de ellos en dicha fabricacion; sin embargo, de algunos años á esta fecha, se ha verificado una reaccion que ha dado lugar á que muchos hayan principiado á no hacer mas que moscabado ó miel reconcentrada, á consecuencia de la disminucion de brazos y su consiguiente carestía y de la mas fácil salida que tienen las clases inferiores para las refinerías estrangeras y sobre todo por la dificultad que hay en obtener con nuestros trenes jamaiquinos azúcar blanco que pueda competir con el que se consigue con los procedimientos europeos, por nuestro método de usar el fuego y la cal para separar las impurezas vegetales del guarapo, que son sumamente perjudiciales á la elaboracion.
Se ha probado por investigaciones científicas que la caña contiene de 18 á 20 p
de azúcar cristalizable; pero que por el modo imperfecto de extraer el guarapo y la mutabilidad química que experimenta la elaboracion, solo obtenemos si acaso la mitad. Los químicos Pelligot, Dupuy y Casaseca han encontrado:
| En la caña de Otahiti. —— | En la caña criolla. —— | ||
| De la Martinica. Pelligot. | De la Guadalupe. Dupuy. | De Cuba. Casaseca. | |
| Agua | 72.1 | 72.0 | 65.9 |
| Azúcar | 18.0 | 17.8 | 17.7 |
| Materia leñosa | 9.9 | 9.8 | 16.4 |
| Sal | " " | 0.4 | " " |