Sólo en el teatro y en la política se es joven á los cincuenta años. Lo que prueba que nada significa el aire que se respira y el ambiente en que se vive. Acaso unos teatros muy higienizados y una atmósfera política muy purificada no permitieran esas perpetuas juventudes que son gala de tantos escenarios y de tantos Gobiernos.

FIN