General Editor
FEDERICO DE ONÍS
Professor of Spanish Literature,
University of Salamanca and Columbia University
CONTEMPORARY SPANISH TEXTS
| 1. | Jacinto Benavente: Tres Comedias, Sin querer, De pequeñas causas, Los intereses creados. Edited with notes and vocabulary by Professor John Van Horne of the University of Illinois. xxxvi + 189 pages. |
| 2. | Vicente Blasco Ibáñez: La Batalla del Marne from Los cuatro jinetes del Apocalipsis. Edited with notes and vocabulary by Professor Federico de Onís of the University of Salamanca and Columbia University. xi + 201 pages. |
| 3. | Gregorio Martínez Sierra: Canción de Cuna. Edited with notes, direct-method exercises, and vocabulary by Professor Aurelio M. Espinosa of Stanford University. xxvi + 142 pages. |
| 4. | Juan Ramón Jiménez: Platero y yo. Edited with notes, direct-method exercises, and vocabulary by Gertrude M. Walsh of the North High School, Columbus, Ohio. xiv + 136 pages. |
| 5. | Manuel Linares Rivas: El Abolengo. Edited with direct-method exercises, notes, and vocabulary by Dr. Paul G. Miller, formerly Commissioner of Education of Porto Rico. xvi + 124 pages. |
| 6. | Hill and Buceta: Antología de cuentos españoles: Edited with direct-method exercises, notes, and vocabulary by Professor John M. Hill of Indiana University, and Professor Erasmo Buceta of the University of California. xvi + 257 pages. |
ADVERTENCIA GENERAL
Con este volumen iniciamos la publicación de una nueva serie de textos para el uso general de las clases de español. Intentamos con ella responder a las nuevas necesidades creadas por el rápido y extraordinario crecimiento del estudio del español que a través de todo el país estamos en estos días presenciando. El caudal de textos utilizado para esta enseñanza necesita ser renovado y aumentado de acuerdo con las nuevas demandas.
No creemos equivocarnos al interpretar la transformación a que estamos asistiendo, no sólo como un aumento en el número de estudiantes y en la intensidad del estudio, sino como un cambio en la dirección y en los fines de éste. Hasta ahora dominaba una tendencia más bien literaria e histórica; desde ahora, aun continuada e intensificada ésta, el primer plano de interés en el estudio del español lo ocupa el interés práctico, político y comercial. Reconocido este hecho a él debemos ajustar nuestras normas y a sus necesidades tenemos que subvenir; pero hemos de apresurarnos a afirmar que entendemos grave error el considerar esos dos fines como antitéticos. El estudio práctico del español, para ser verdaderamente práctico y eficaz, requerirá en el mayor grado posible el conocimiento y el uso de las obras puramente literarias.
La lectura de textos literarios originales de autores españoles será siempre uno de los modos esenciales de llegar al conocimiento práctico de la lengua. Será además un insustituible medio de llegar a conocer la vida, las costumbres, el carácter y el espíritu de esos pueblos con los que nos ligan lazos múltiples. La transformación a que estamos asistiendo no deberá pues entenderse en ningún sentido ni en ningún caso como motivo de exclusión de los textos literarios en la enseñanza; pero sí habrá seguramente que escoger entre la literatura de esos países la que más se adapte a las nuevas necesidades. Parece evidente que el estudio del español se dirige ahora mucho más que antes a las realidades actuales de los pueblos hispánicos, y que por lo tanto la literatura que debe ser conocida y utilizada generalmente en las clases debe ser la literatura de hoy, la literatura actualmente viva, la que representa el espíritu y los ideales actuales de la gran comunidad hispana.
Se han utilizado con éxito hasta ahora (y se seguirán utilizando) ciertas manifestaciones literarias españolas pertenecientes sobre todo al siglo XIX; pero pueden contarse con los dedos de una mano las obras de autores rigurosamente contemporáneos y las de autores hispano-americanos que hasta ahora se han puesto en circulación. El gran caudal de la producción literaria contemporánea—que por otra parte tiene el interés de ser uno de los momentos más brillantes de la literatura española—permanece fuera de nuestras clases de español. Y esto es más grave si se tiene en cuenta que un cambio esencial se ha llevado a cabo en las postrimerías del siglo XIX en las tendencias y en los gustos literarios y por lo tanto en el espíritu colectivo, un cambio tal que significa la aparición de una nueva época claramente distinta y aun contradictoria de la anterior. Esta época es la que ahora se encuentra en su momento de plenitud y madurez. Los más de los escritores del siglo XIX han desaparecido ya, los que aun viven son escritores retardados en contradicción con el espíritu del tiempo, y la nueva generación de escritores que surgió a la vida literaria en los últimos diez años del siglo XIX se encuentra ahora, después de veinte o treinta años de labor, en la cumbra de su vida y con una gloriosa obra detrás.
El mérito y el valor relativo de los hombres de esa generación ha sido aquilatado por el público y la crítica españoles durante este tiempo y algunos de ellos han obtenido una consagración que les da, hasta donde el juicio contemporáneo puede llegar, el valor y la autoridad de escritores clásicos. Unos han visto abiertas las puertas de la Real Academia Española, otros ven sus obras publicadas en ediciones completas y en selecciones y antologías, todos ellos las han visto traducidas a las diversas lenguas europeas, y—lo que significa más que nada—todos ellos cuentan con la reputación, la autoridad y la influencia a través de la gran comunidad espiritual de los pueblos que hablan español.
Creemos llegado el momento de ofrecer a nuestros estudiantes lo mejor de este caudal literario, y para ello hemos concebido la publicación de una serie constituida por un número limitado de textos que sean ejemplos de primer orden de los diversos autores y de las diversas manifestaciones literarias modernas en España y en Hispano-América y que al mismo tiempo reúnan aquellas condiciones que los hagan aptos para la enseñanza práctica del idioma en nuestras escuelas y colegios.