¡Falta que él hubiera querío!
M.ª Juana
¡Él bien quería, como quiere a todas! Y voy a decirte más... yo le quería también como no he querido a ninguno...
Dominica
¡Ah! ¿Ya lo dices? ¡Si tenía que ser!
M.ª Juana
Pero le quería como no le has querío tú nunca, pa mí sola, y he sufrido más que tú, cuando veía lo que veía y me he consumido más que tú... Pero yo no quería ser como toas esas... diversión pa un día... y lo que yo hubiera querido ser, lo que hubiera podido ser si me lo hubiera propuesto, no lo he querido ser por ti; porque nos hemos criado juntas, porque no he comido más pan que el de tu casa toda mi vida... porque todos decían que éramos hermanas... y así debe de ser cuando tu padre ha hecho por mí todo lo que ha hecho... Pero tú no sabes lo que yo he sufrido, lo que yo he pasao pa mí sola. Desde que te casaste y vine a esta casa contigo, porque tú no querías separarte de mí... ¡Pa mí no ha había más hombre que él! Al principio era yo una mozuela y él no reparaba en mí como en una mujer, bromeaba conmigo, delante de ti mismo... Y yo, no querrás creerlo, temblaba toda de pies a cabeza solo que él me mirase... Pero un día me miró de otro modo, debí de parecerle ya una mujer y me habló de otro modo también... ¡Y aquel día! ¡Lo que lloré aquel día! Hubiera querido marcharme de tu casa, hablé para irme a servir en otra parte, a otro pueblo, lo más lejos... ¿Pero qué hubiera dicho tu padre? ¿Qué hubieras dicho tú? En esto, José, también andaba tras de mí... me dijo que me quería pa casarse, que él hablaría con tu padre, y si tu padre consentía en darme algo... por lo que decían todos... que nos casábamos... Y yo vi que era el modo de no perderme... porque ca día que estaba en tu casa era mi perdición... Por eso dije a toos que Feliciano me perseguía, pa salir de aquí cuanto antes, pa que entre toos me defendieran, porque pues creérmelo como te lo digo, como te lo juro, si yo hubiera sío un día de Feliciano, tenía que haber sío él mío pa siempre... Yo no sé querer como tú, pa que me quieran así prefiero que no me quieran... ¡Ahí tienes lo que yo he hecho por ti, por toos; ahí tienes lo que yo he pasao!... Ahí tienes por qué me he casao con José... que es su hermano... Y ahora él tiene que respetarlo y no acordarse más de mí... aunque yo me acordara de él... ¡Ya lo sabes! Ya he pasao la vergüenza de decírtelo too... ¡Ya puedes estar orgullosa! ¡También yo le he querido!... pero no como esas... También yo he sufrido por él... más que tú... que tú has podido tener celos de las que pa él valían menos que tú, pero yo los he tenido también de ti, que eres su mujer y eres mi hermana... y erais los dos todo lo que yo quería en el mundo. (Rompe a llorar.)
Dominica
¡Mujer! ¡Mujer!... ¡No llores así! ¡Si te hubieras confiado de mí siempre!... ¡Si me hubieras hablao como ahora!...
M.ª Juana