Feliciano
Tu padre y la María Juana que quieren irse; no consienten comer con nosotros.
Dominica
Déjalos estar; que se vayan cuando quieran. Voy a despedirlos, porque la María Juana, estando ustedes aquí, tendrá reparo de entrar... Es muy vergonzosa...
D.ª Julita
Nosotras sí que nos iremos.
Dominica
Pero qué, ¿se van ustedes por eso?
D.ª Julita
No, mujer. Es que ya nos hemos entretenido bastante. A las doce que nos esperaban en casa. ¡Buenas nos pondrá Romualdo! ¡Pegará con el santo!