(Concilium Toletanum tertium, anno 589.)
Se prohibe á los judíos el adquirir esclavos cristianos. Si un judío induce al judaísmo, ó circuncida á un esclavo cristiano, éste queda libre, sin que haya de pagarse nada al dueño.
«Suggerente concilio, id gloriosissimus dominus noster, canonibus inserendum praecipit, ut iudaeis non liceat christianas habere uxores, neque mancipia comparare in usus proprios.»
«Si qui vero christiani ab eis iudaico ritu sunt maculati, vel etiam circumcissi, non reddito pretio ad libertatem et religionem redeant christianam.» (Can. 14.)
Es notable este canon, ya porque defendía la conciencia del esclavo, ya porque imponía al dueño una pena favorable á la libertad. De esta clase de penas para reprimir la arbitrariedad de los amos que violentaban la conciencia de los esclavos, encontramos un ejemplo muy curioso en el siglo siguiente, en una colección de leyes de Ina, rey de los sajones occidentales. Helo aquí:
(Leges Inae Regis Saxonum Occidiorum, anno 692.)
Si un amo hace trabajar á su esclavo en domingo, el esclavo queda libre.
«Si servus operatur die dominica per praeceptura domini sui, sit liber.» (Leg. 3.)
OTRO EJEMPLO
(Concilium Berghamstedae anno 5.º Withredi Regis Cantii, id est Christi 697: sub Bertualdo Cantuariensi archiepiscopo celebratum. Haec sunt iudicia Withredi Regis Cantuariorum.)