Aclararé esta explicacion con un ejemplo muy sencillo. Nuestra imaginacion se parece á un encerado en que está pintada una figura. Cuando en el encerado vemos la línea blanca, que forma la figura, vemos tambien la figura; pero si borramos la línea, nos quedamos con la figura uniforme de todo el encerado. Y si suponemos que se retiran indefinidamente las líneas que terminan el encerado, buscaremos en vano una figura; no tendremos mas que una superficie negra que se va extendiendo indefinidamente. Hé aquí con bastante semejanza el modo con que nace la imaginacion de un espacio sin fin.
[81.] Cuando pedimos la idea de la extension en abstracto, y sin embargo terminada, pedimos una cosa contradictoria. El límite quita á la extension la generalidad: la generalidad destruye el límite. No cabe pues idea abstracta de extension con límite. Luego concibiendo la extension en toda su abstraccion, concebiremos la extension sin límite; y esforzándose la imaginacion en seguir al entendimiento, imaginará un espacio indefinido.
[82.] Resumiendo esta doctrina y deduciendo sus consecuencias, podríamos decir:
1.º Que el espacio no es mas que la extension misma de los cuerpos.
2.º Que la idea del espacio es la idea de la extension.
3.º Que las diferentes partes concebidas en el espacio, son las ideas de extensiones particulares, en las que no hemos prescindido de sus límites.
4.º Que la idea del espacio infinito, es la idea de la extension en toda su generalidad, y por tanto prescindiendo del límite.
5.º Que la imaginacion de un espacio indefinido nace necesariamente del esfuerzo de la imaginacion que destruye los límites, siguiendo la marcha generalizadora del entendimiento.
6.º Que donde no hay cuerpo no hay espacio.
7.º Que lo que se llama distancia no es otra cosa que la interposicion de un cuerpo.