Para un observador que camina del ecuador hácia un polo, este se levanta de continuo sobre el horizonte; para otro que permanece en un mismo lugar, el polo está quieto.
Aun para un mismo lugar de la tierra, cambia la altura del polo, por la variacion del ángulo formado por el plano de la eclíptica con el plano del ecuador; variacion que segun unos, es de 48" por siglo, y segun otros, 0", 521 por año, lo que da 52, 1" por siglo.
[99.] Resulta de estas observaciones, que en la situacion de los cuerpos no hay nada absoluto, que todo es relativo; que un cuerpo puede existir solo; pero que la situacion entonces no existe, porque es una idea puramente relativa, y no hay relacion cuando falta punto de comparacion; que absolutamente hablando, no hay arriba ni abajo, y que aun cuando imaginemos esos puntos como fijos, esa imaginacion no es mas que la comparacion que hacemos entre dos puntos; siendo abajo, aquel hácia el cual gravitamos, y arriba, el opuesto; como se ve en los antípodas, que llaman abajo, lo que nosotros arriba, y arriba, lo que nosotros abajo.
[100.] Sin puntos á los cuales se refiera la direccion, es imposible la direccion. Luego las direcciones sin la existencia de los cuerpos, son cosas puramente ideales; luego un cuerno solo, tampoco las tendria, fuera de su propia extension.
[101.] Contra esta explicacion se presenta una dificultad, á primera vista muy grave, pero que en realidad vale muy poco. Si existiese un cuerpo solo, ¿podria Dios darle movimiento? Negarlo, parece una limitacion de la omnipotencia; concederlo, es destruir todo lo que se ha dicho contra el espacio distinto de los cuerpos.
Esta dificultad saca su gravedad aparente de una confusion de ideas, efecto de no comprenderse bien el estado de la cuestion. Para soltarla preguntaré á quien me la proponga: ¿El movimiento de que se trata es intrínsecamente imposible, ó nó. Si lo es, no hay inconveniente en decir que Dios no lo puede hacer; pues que la omnipotencia no se extiende á cosas contradictorias; si se me dice que no es imposible, entonces volvemos á las cuestiones sobre la naturaleza del espacio, y hay que examinar si las razones en que se ha probado dicha imposibilidad, son verdaderas ó nó.
Las cuestiones relativas á la omnipotencia, no son de este lugar, su resolucion es un simple corolario de la resolucion principal. Si se demuestra la imposibilidad, el decir que no lo puede la omnipotencia, no es limitarla; así como no se limita cuando se afirma que no puede hacer que un triángulo sea un círculo. Si la imposibilidad no se demuestra, entonces, no entra para nada la cuestion de la omnipotencia.
[102.] El argumento fundado en la existencia del vacío, tampoco destruye la doctrina establecida. Los físicos lo admiten generalmente, y lo suponen necesario para explicar el movimiento, la condensacion, la rarefaccion, y otros fenómenos de la naturaleza. A esto responderé lo siguiente.
1.º Descartes y Leibnitz, son votos en materia de física tanto experimental como trascendental; y sin embargo no admitieron vacío.
2.º La observacion no puede consignar en ninguna parte la existencia del vacío: ya porque el diseminado, ocuparia espacios tan diminutos que no los alcanzaria ningun instrumento; ya porque la observacion no puede ejercerse sino sobre lo que afecta nuestros sentidos, y á esto quizás no llegan algunos cuerpos por su excesiva tenuidad.