El mejor ejemplar es el número 495, en el cual van combinados triángulos y círculos, cosa muy rara en la cerámica antigua. Fué hallado en un cuarto en las ruinas de Si-ka-ki.
OBJETOS FUNERARIOS PROCEDENTES DE ALTARES Y SEPULTURAS
La colección de objetos pequeños de barro hallados en sepulturas al pie de las mesas de los Ho-pi pone de manifiesto 60 la clase de objetos que antes se colocaban sobre los muertos. Algunos también eran ofrendas que se hacían á los dioses, especialmente á Ma-sau-wuh, el dios del fuego y de la muerte. Estos objetos constituían ofrendas, como ya queda dicho, y nunca tenían otro empleo, si bien es verdad que á los niños les servían de juguetes.
CUCHARONES ANTIGUOS
La colección de cucharones antiguos procedentes de las ruínas de los pueblos de Tusayán, es instructiva en cuanto á los simbolismos pintados en estos objetos. Son de todas formas y de barros distintos, y tienen los dibujos característicos en el interior y el exterior.
Estos cucharones servían algunas veces en las prácticas religiosas, se les llenaba de harina sagrada que se amontonaba delante de los fetiches ó se esparcía sobre los mosaicos de arena de los altares. Muchos de estos cucharones tienen piedrecitas dentro de los mangos y sirven de sonajeros, sea en los juegos, sea en las prácticas, las más solemnes de los bailes sagrados.
Cada dibujo de estos sonajeros es simbólico, y el estudio técnico de este simbolismo tiene gran relación con el de los adornos de las cestas, muñecas, mantas y cerámica. Con el objeto de establecer comparación se ha colocado entre ellos un cucharón de cuerno de cabra salvaje. Muchos de estos objetos, si no todos, servían probablemente en las ceremonias y no en los usos ordinarios de la vida.
AZULEJOS DE ADOBE CON PINTURAS SIMBÓLICAS
Estos azulejos son imitaciones modernas de los que se hacían antes para las ceremonias que se verificaban en las estufas. Esta colección se reunió hace muchos años y la única persona que los sabía hacer se ha muerto. En ellos se ve el simbolismo característico de los dioses y los varios meandros espirales, círculos y grecas que se emplean para adornar la cerámica. Comparándolos con las muñecas, se ve fácilmente el sol, el dios del maiz, Sa-li-ko. Estos azulejos no sirven para adornos de casas, y los indios no hacen muchos. El valor de esta colección, única para el estudio del simbolismo, juntamente con el de la cerámica, es grande, pero con ciertas limitaciones, pues los objetos que la componen son modernos.
Azulejos iguales sirven ahora en las ceremonias religiosas de los actuales habitantes de Tusayán, y son para la mayoría tradicionales, y los sacerdotes les tienen gran veneración. El dibujo de un azulejo antiguo, llamado el Ho-ko-na-ma-na ó virgen mariposa, introducido en el baile de la Serpiente, figura en la vitrina con los ejemplares.