La clase de cestas formadas por una espiral continua se hace en la segunda mesa; la otra clase, en O-rai-be, el más poblado y menos civilizado de todos los pueblos de Tusayán. Cuando la extremidad exterior de la espiral queda suelta, el hecho es simbólico, y tiene la misma significación que la banda sin cerrar que llevan en el borde algunas de las vasijas antiguas y modernas.
Los habitantes de la primera mesa no hacen estas cestas.
MANTAS CLAVADAS EN LA PARED
Las mantas que cubren las paredes del cuarto de la Colección Hemenway fueron hechas por los indios Navajos, que son nómadas y vecinos de los de Tusayán. Los dibujos son simbólicos, representando estrellas, relámpagos y otros dioses. Algunos de los colores son de pinturas del país; otros de pinturas compradas á los blancos. Estas mantas las tejieron todas mujeres en telares de mano, con lana hilada por los indios. Bajo 71 el número 2 figuran un modelito de telar y utensilios que se emplean. Los indios de Tusayán saben hace mucho tiempo tejer mantas, y probablemente les enseñaron los Navajos. Las dibujan en zigzag, representan el relámpago, y las cruces el dios Estrella. En las ceremonias los hombres se ponen estas mantas, pero por lo general las hacen con el solo objeto de venderlas á los mercaderes blancos. Suelen emplear la lana de oveja, si bien los Ho-pi hacen aún mantas de piel de conejo. Las mantas de ceremonias son generalmente de algodón del país. Van empleando cada día más, y esto, sobre todo, los Navajos, que viven cerca de la línea del ferro-carril, la lana hilada en fábricas americanas y que les venden los comerciantes.
PAÑO ANTIGUO DE ALTAR
Este paño, muy antiguo, lo pintó una orden de sacerdotes llamados los clowns ó glotones (Teu-ku-wym-ki-ya). Ha servido en muchas de sus ceremonias ocultas, y se logró con gran dificultad que lo cedieran, por la discreción y respeto que tributan á sus prácticas secretas. Las prácticas para que sirve son desconocidas, y el simbolismo de sus dibujos es obscuro, pero se ven la libelula y el renacuajo.
El dibujo del centro tiene alguna relación con los dioses de los puntos cardinales, y se ve algunas veces en los cascos que se ponen los que toman parte en los bailes sagrados. El paño de altar tiene por marco un cinturón que suelen llevar casi todas las mujeres. Otro parecido rodea el letrero Pueblos de Tusayán, Arizona, clavado en la pared de enfrente.
ADORNOS SIMBÓLICOS DE LAS PAREDES
Los dos cuadros que en la pared están encima de las mantas son simbolismos comunes de los indios Ho-pi. El de la izquierda es copia del dibujo de arena que hace en la ceremonia de la Serpiente el jefe Wi-ki de los sacerdotes de la Antílope. Representa las cuatro nubes, de cuatro colores distintos, correspondiendo á los cuatro puntos cardinales. Los cuatro dardos son las cuatro serpientes relámpagos, dos de los cuales, el verde y el blanco, son hembras, y dos machos, el amarillo y el rojo. Tienen pintados en un lado de la cabeza los respectivos símbolos de su sexo. Un rectángulo con dos diagonales, caracterizan á la hembra. Sobre el simbolismo de la serpiente relámpago macho, está pintado un cilindro pequeño de sauce, del cual cuelga un cordel con plumas en su extremidad. Encima del símbolo de la hembra se coloca un objeto análogo en forma de aro, hecho con una cáscara de maiz. A cada serpiente relámpago se la pinta un collar, que consiste en cuatro líneas negras y paralelas alrededor del cuello.
Los simbolismos de la nube y del relámpago quedan en un marco de cuatro colores, simbólicos de los cuatro puntos cardinales.