Jua.
¡Qué suerte tienen algunas! ¡Casarse con un hombre tan feo!
López
¡Como que se llama Rufino!
Ans.
Vaya, vaya, adentro. Lo que exijo de todo el mundo es que haya franqueza.
Ros.
¡Que no haya cumplimientos!
Ans.
A quitarse cada uno lo que le acomode. Vayan ustedes pasando. (Vanse por detrás del hotel todos los convidados, los últimos Rosendo y Anselma.)