Carl.
Le tenía, porque no sé qué es de él; un joven que conocí en Biarritz el verano pasado; no sé qué es de él.
Ruf.
Pues créete que entonces ha volado con otra paloma. Nada, ya verás como acabo por gustarte.
Carl.
Es que yo le quiero al otro y seguiré amándole aunque me casen con usted.
Ruf.
¿A mí qué? Como él no te querrá...
Carl.
Pues le engañaré con el primero que encuentre.