Esto es cosa mía. ¡Ramón! (Llamando.) ¡Ah!... Oiga usté, musiú, ¿No tienen ustedes caballos en libertad?

Wan.

Sí, señor; cuando se quemó un circo que yo tenía huyeron y no los he vuelto á ver. (Sale Ramón.)

Ros.

Ramón, estos señores á la cuadra.

Ans.

¡Don Rosendo!

Ros.

(¡Ya están acostumbrados!)

Wan.