Rosa.

No me he propuesto nada; te cuento lo que hay; te lo pongo delante de los ojos. ¡Tú eres el hombre y debes resolver, porque yo no resisto más!

Juan José.

(Con enojo.) ¿No?...

Rosa.

(Con firmeza.) No.

Juan José.

¿Te has olvidáo de que la mujer tiene obligación de sufrir por el hombre que vive con ella?

Rosa.

¿Te has olvidáo tú de que el hombre tiene obligación de que no se muera de hambre la mujer que vive con él?