Paco.

(Mirando á Rosa con pasión. Á Isidra.) ¿La ve usté señá Isidra? ¡Hay que comérsela!... (Á Rosa.) ¿Tardarás mucho en aviarte?

Rosa.

No.

Paco.

Pues, en tanto acabas, voy á la taberna á ajustar cuentas con los capataces. Mañana es sábado y hay que pagar á la gente.

Rosa.

¡No tardes!

Paco.

¡Calcula!... En cuanto que termine, subo, y nos vamos á dar una vuelta por la verbena en coche. Julián y Faustino me han dicho que irán también con la Indalecia y con la Antonia. Allí nos reuniremos con ellos, y luego nos marchamos juntos á tomar un bocáo... (Á Isidra.) Venga usté con nosotros.