(Á Rosa.) ¡Una quincena sin trabajo!... ¡Estamos lucías!
Rosa.
(Con indiferencia y como pensando en otra cosa.) Cierto que sí. (Al Tabernero.) ¿Han venido esos?
Tabernero.
Me dejaron razón de que les esperáseis. No tardarán.
Isidra.
(Dirigiéndose á Rosa y Toñuela.) ¡Hola, muchachas!
Tabernero.
(Al Mozo, que ya habrá salido de la habitación de la derecha.) Estate al cuidáo. Voy á dar una vuelta por la cocina. (Sale por la izquierda.)