Menos mal que quince días pasan á escape. Lo siento por Andrés, que tendrá que acortar su ración de vino.

Isidra.

Que se aguante. De más hacéis con trabajar pa ellos y estropearos las manos por ellos.

Rosa.

(Mirándose las manos, con aire triste y mal humorado.) ¡Buenas las tengo yo!...

Toñuela.

Cuando se es pobre, hay que arrimar el hombro. Á mí me sabe á gloria el dinero que gano pa ayudar á Andrés. ¿Á tí no te sucede igual? (Á Rosa.)

Rosa.

(Con displicencia.) Sí; claro está que sí.

Isidra.