De buena gana; pero no es posible.

Paco.

¿Por qué?

Rosa.

Estoy esperando á Juan José; él es muy poco aficionáo á que yo entre y salga y alterne. Podía enfadarse.

Paco.

¡Enfadarse! Si yo fuera un desconocido, se comprende que se enfadara. Tratándose de mí, no hay caso.

Rosa.

Claro que usté es su maestro, y Juan José le debe los dos ó los cuatro que gana, pero...

Paco.