Yo iré. (Haciendo ademán de acompañar á Rosa que se dirige al fondo.)

Juan José.

(Á Toñuela.) He dicho que sola. (Á Paco.) Esa mujer es la mía, la que yo quiero; y la quiero pa mí sólo, ¡sólo!... (Rosa abre la puerta del fondo y sale por ella.) ¿Hay quien dice que desea quitármela? ¡Que pruebe!... Sola va. El que la quiera, que salga por ella. ¡Pero no olvide que tiene que salir por esta puerta; (La del fondo.) y que en esta puerta estoy yo!... (La actitud de los actores será la siguiente. Juan José en el fondo. Paco, en primer término, sujeto por los Hombres y las Mujeres que le acompañan. El Tabernero al lado de Paco. Andrés cerca de Juan José. Toñuela junto á Andrés.)

FIN DEL ACTO PRIMERO


ACTO SEGUNDO


El teatro representa el interior de la casa donde habitan Rosa y Juan José. Puerta al fondo, que supone ser la de la calle; una en el lateral derecho y otra en el izquierdo.

En primer término, á la derecha, una cómoda de pino, pintada, desvencijada y resquebrajada por varios sitios; encima de la cómoda dos floreros de loza con flores de papel, una imagen de barro y un quinqué de hoja de lata con pantalla de cartón verde; pegado á la pared, encima de la cómoda, un periódico taurino con el retrato de un torero; una mesilla baja de pino; tres ó cuatro sillas de Vitoria en mal uso y un banquillo de madera, completan el mueblaje de la habitación. En los dos costados del fondo y pegados á la pared, dos números ilustrados de La Lidia. En la pared de la izquierda, un espejo de mano pendiente de un clavo. Á la derecha, un brasero de hierro con tarima y sin lumbre, mediado de ceniza.

Al levantarse el telón, aparecen en escena Rosa, Isidra y Toñuela. Toñuela y Rosa, sentadas en primer término junto á la mesa. Isidra, en pie, cerca de la puerta del fondo, como si acabara de entrar.