Yo so ben cert qu' aprés la mort l' esperes,
Mes en lo mon be 'm sembla que 't mostrasses.
Vulles haver pietat del teu poble;
Puneix aquells sehents alts en cadira
Qui del Anyell volen la carn e lana
E son contents que feres lo devoren.
Cant moral X.—Qui de per si, etc.
¡Qué extraño que al ver tan extendida la corrupción de costumbres, hasta el punto de que no haya quien tenga derecho de censurar á los demás, crea que si hay alguno que sea excepción á lo que los otros practican, éste no rompa la regla general, de la misma manera que
Un oronel l'estiu no denuncia!
Permítasenos que además de estas citas, y á fin de que nuestros lectores puedan formarse un más cabal y exacto concepto del carácter y del tono que reinan en los cantos en que nos ocupamos, transcribamos algunas estancias de aquel en que trata de la fuerza de la voluntad y del menosprecio de la muerte, que, con ser de los más cortos, es sin disputa, á juicio de nuestro amigo el Sr. Milá, uno de los más notables de esta parte de sus obras: