Los mals que morint en creu reparau;
Los brasos teniu oberts que 'ns abrassen,
Las mans foradades per grans donatius,
Obert lo costat per tal qu' us portassen
Los morts é los vius
Amor que d' infern deslliura l's catius[47].
Permítasenos indicar de paso, y como una prueba de la influencia que iba ejerciendo en la nuestra la poesía castellana, á la cual se franqueaba ya por entonces la entrada en los certámenes antes mencionados, que Fenollar, al igual que otros poetas de su tiempo, escribió algunas composiciones en el habla de Castilla.
Aunque nacido en Barcelona, por las relaciones amistosas que hubo de tener con algunos poetas valencianos, nos permitiremos citar entre los más notables cultivadores de la poesía religiosa al comendador Miguel Stela, autor, entre otras obras de este género, de una que titula: Oració á Deu lo Pare, narrant tots los torments que Jesuchrist te devant, y de otra que denomina: Comedia de la sagrada passió de Jesuchrist. La primera, en que va citando uno por uno todos los objetos de la pasión del Señor, acompañado cada uno de ellos de numerosos calificativos, las más de las veces sobrado ingeniosos, no pocos rebuscados y traidos de muy lejos, adolece de falta de sentimiento y de sobra de estudio. Sin embargo, no creeríamos equivocarnos suponiendo que debió ser de las más estimadas de sus contemporáneos, por todo extremo aficionados á los conceptos sutiles, que preferían á los afectos tiernos, y que más estimaban al poeta por lo que con trabajo pensaba que por lo que con verdad sentía. Hé aquí la invocacion que hace á la Santa Cruz:
Nau de Nohé hont se salvá natura,
Leny arborat en lo baix paradís,