No corras, no te adelantes;

ahí detrás vienen dos bellas:

míralas. Es una de ellas

mi vecina: ¡qué elegantes!

Ven, ven: por ella estoy loco.

Aunque van pasito a paso,

verás cómo así, al acaso,

nos alcanzan, poco a poco.

El primer estudiante

Gozar a mis anchas quiero.