y muchachas rozagantes
asalto sin compasión.
Peligrosa es la batalla;
pero es dulce el galardón.
Con igual voz el combate,
que la zambra y el festín,
al pecho que altivo late
nuncia el bélico clarín.
¡Lid sangrienta y dulce juego!
¡Baile y risas! ¡Sangre y fuego!