Del triste hogar, escondido
entre abrumadores muros,
de los talleres oscuros,
del sótano humedecido,
de la catedral sombría,
de la plazuela fangosa,
sale esa turba afanosa
a beber la luz del día.
¡Cómo por huertos y prados
trisca alegre ese gentío!
Del triste hogar, escondido
entre abrumadores muros,
de los talleres oscuros,
del sótano humedecido,
de la catedral sombría,
de la plazuela fangosa,
sale esa turba afanosa
a beber la luz del día.
¡Cómo por huertos y prados
trisca alegre ese gentío!