Rueda el coro y con donaire

van las faldas por el aire:

¡Qué furor! ¡Qué frenesí!

Forman armoniosos lazos

los encadenados brazos

que se buscan entre sí.

Ta-la-rí,

Ta-la-la-rí.

Dice al zagal la pastora:

«Calla, lengua engañadora»;