La Razón es la que lo ordena todo...

Debe ser: «Al principio era la Fuerza.»

Empero, al escribir esta palabra,

aún dudosa detiénese la diestra.

¡Inspírame, oh Verdad! Ya veo claro,

veo claro: «Al principio la Acción era.»

Contigo, can maldito,

comparto mi vivienda;

cesa, pues, en tus roncas

y en tus ladridos cesa.