la clave salomónica
es la mejor cadena.
Espíritus en el corredor
Allí dentro un compañero
cayó el pobre prisionero:
¡respetad ese dintel!
Como en la trampa el raposo,
se revuelve tembloroso:
¡no caigáis también con él!
¡Atención!
la clave salomónica
es la mejor cadena.
Espíritus en el corredor
Allí dentro un compañero
cayó el pobre prisionero:
¡respetad ese dintel!
Como en la trampa el raposo,
se revuelve tembloroso:
¡no caigáis también con él!
¡Atención!