Y para ello me fundo;
pues si todo, a su manera,
ha de morir, mejor fuera
que nada hubiese en el mundo.
Así, pues –óyeme atento–,
lo que medroso el mortal
llama el pecado o el mal,
ese es mi propio elemento.
Fausto
Dices que eres una parte,
Y para ello me fundo;
pues si todo, a su manera,
ha de morir, mejor fuera
que nada hubiese en el mundo.
Así, pues –óyeme atento–,
lo que medroso el mortal
llama el pecado o el mal,
ese es mi propio elemento.
Fausto
Dices que eres una parte,