que de mi niñez gozosa
los dulces recuerdos trajo,
¡mal hayan las ilusiones
que el corazón trastornando,
a engañadores abismos
llevan así nuestros pasos!
¡Mal hayan las fantasías
que a nuestros sueños dan pábulo!
¡Mal hayan las apariencias
que al sentido tienden lazos!