La hermosa y querida
visión de la vida
cayó destrozada,
cayó ya en la nada;
de aquella hermosura
tan cándida y pura
nuestra alma va en pos;
y mísero llanto
vertemos, al ver
hoy roto el encanto
La hermosa y querida
visión de la vida
cayó destrozada,
cayó ya en la nada;
de aquella hermosura
tan cándida y pura
nuestra alma va en pos;
y mísero llanto
vertemos, al ver
hoy roto el encanto