Conmigo ven, y no temas.
Fausto
De felicidad no te hablo:
lo que yo quiero es el vértigo,
el goce inquieto y amargo,
el avivador despecho,
el amor que crece odiando.
El alma, al saber cerrada,
a otras emociones abro;
cuanto el hombre goza y sufre
Conmigo ven, y no temas.
Fausto
De felicidad no te hablo:
lo que yo quiero es el vértigo,
el goce inquieto y amargo,
el avivador despecho,
el amor que crece odiando.
El alma, al saber cerrada,
a otras emociones abro;
cuanto el hombre goza y sufre