Estudiante
¡Ay! Lejos de él encontrarme
quisiera, si hablamos francos:
a estas aulas y estos bancos
nunca podré acostumbrarme.
En este oscuro rincón
no se ven cielo ni verde;
y aquí el pobre alumno pierde
el sentido y la razón.
Estudiante
¡Ay! Lejos de él encontrarme
quisiera, si hablamos francos:
a estas aulas y estos bancos
nunca podré acostumbrarme.
En este oscuro rincón
no se ven cielo ni verde;
y aquí el pobre alumno pierde
el sentido y la razón.