sus duras entrañas abre;
encierra en círculo estrecho
tus pensamientos y afanes;
entre las dóciles bestias
vive sobrio, y no repares
en abonar por ti mismo
surcos que han de alimentarte,
y a la edad octogenaria
llegarán tus mocedades.
Fausto
sus duras entrañas abre;
encierra en círculo estrecho
tus pensamientos y afanes;
entre las dóciles bestias
vive sobrio, y no repares
en abonar por ti mismo
surcos que han de alimentarte,
y a la edad octogenaria
llegarán tus mocedades.
Fausto