que todo lo pule y lame,

llegó hasta el Diablo. Aquel monstruo

del septentrión, presentable

no está ya. Garras y cuernos

modas son de otras edades;

y si es la pata de cabra

requisito indispensable,

hay también, para ocultarla,

remedio barato y fácil:

pantorrillas gasto al uso