EL SEÑOR,
los EJÉRCITOS CELESTIALES. Después MEFISTÓFELES.
Los tres ARCÁNGELES se adelantan
Rafael
Une su añejo ritmo a la armonía
de la celeste esfera el sol sereno,
y exacto sigue la prescrita vía
con los potentes ímpetus del trueno.
Presta vigor al Ángel su mirada,
aunque él en vano sondearla intente:
como al salir risueña de la nada,