¡Poco a poco!
Está, si no me equivoco,
en casa de una vecina;
pero, en dulce bienandanza
respirando allí su ambiente,
podrás soñar ya presente
cuanto anheló tu esperanza.
Fausto
Vamos.
Mefistófeles
¡Poco a poco!
Está, si no me equivoco,
en casa de una vecina;
pero, en dulce bienandanza
respirando allí su ambiente,
podrás soñar ya presente
cuanto anheló tu esperanza.
Fausto
Vamos.
Mefistófeles