Tengo, pues, razón.
Fausto
Escucha,
y déjame en paz la lengua.
A aquel que callar no quiere
darle la razón es fuerza...
Tu implacable taravilla
me cansa, aturde y marea:
¡tienes razón! Sobre todo,
porque he de hacer lo que quieras.
Tengo, pues, razón.
Fausto
Escucha,
y déjame en paz la lengua.
A aquel que callar no quiere
darle la razón es fuerza...
Tu implacable taravilla
me cansa, aturde y marea:
¡tienes razón! Sobre todo,
porque he de hacer lo que quieras.