¡Interminable!... El mayor
suplicio su fin sería:
no temas, no, vida mía;
¡eterno será este amor!
(Margarita estrecha las manos de Fausto; después se desprende de él y huye. Él queda un instante pensativo, y luego echa a correr tras de ella.)
Marta
Anochece.
Mefistófeles
Os dejo en paz.
Marta