sensación de sus placeres;
y ni el cielo ni la tierra
juntando todos sus bienes,
llenar podrán el vacío
de su corazón estéril.
El Señor
Aún hoy, perdida la ruta,
me sirve. A sus ojos fieles
brillará la luz mañana.
Bien el hortelano entiende,
sensación de sus placeres;
y ni el cielo ni la tierra
juntando todos sus bienes,
llenar podrán el vacío
de su corazón estéril.
El Señor
Aún hoy, perdida la ruta,
me sirve. A sus ojos fieles
brillará la luz mañana.
Bien el hortelano entiende,