«¡Si fuera avecilla!» canta,
y esta canción repitiendo,
pasa las noches a medias
y los días por completo.
Unas veces triste y grave,
gozosa en otros momentos,
ya prorrumpe en largos lloros,
ya brilla el rostro sereno;
pero siempre, alegre o triste,
loca de amor la contemplo.