Tan vivos como el placer
que me inspira tu presencia,
son el temor y la violencia
que al verle siento nacer.
Y una idea de otra en pos,
le juzgué infame y malvado:
si acaso le he calumniado,
que me lo perdone Dios.
Fausto
Toda especie de alimaña
Tan vivos como el placer
que me inspira tu presencia,
son el temor y la violencia
que al verle siento nacer.
Y una idea de otra en pos,
le juzgué infame y malvado:
si acaso le he calumniado,
que me lo perdone Dios.
Fausto
Toda especie de alimaña