¡Y es sagaz fisonomista!
Al verme, no sé qué siente;
pero vislumbró en mi frente
algo escondido a la vista,
y penetrando el abismo
de mi ser, comprendió presto
que soy un genio funesto,
o quizás el Diablo mismo.
Conque, esta noche... ¡Ya tarda!
Esta noche...