la que afectaba desdén.
De este modo, ahora un halago
y una caricia después,
entre halagos y caricias
voló, al fin, su doncellez.
Margarita
¡Infeliz!
Luisa
¿La compadeces?
Recuerda, recuerda, pues,
la que afectaba desdén.
De este modo, ahora un halago
y una caricia después,
entre halagos y caricias
voló, al fin, su doncellez.
Margarita
¡Infeliz!
Luisa
¿La compadeces?
Recuerda, recuerda, pues,