¡Es una infamia!

Luisa

Que corra y lo atrape, pues.

La corona de la boda

los mozos han de romper,

y echaremos las doncellas

paja picada a sus pies.

(Vase.)

Margarita, volviendo a casa

¿Cómo, ¡ay, Dios!, tan altanera