que avanzó con su trote menudo la mujer.
Voz de arriba
¡Oh desdichadas criaturas,
en el pedregal errantes!
¡Venid a mí!
¡Venid a mí!
Voces de abajo
Las espléndidas alturas
contemplamos anhelantes:
¿quién volar pudiese a ti?
que avanzó con su trote menudo la mujer.
Voz de arriba
¡Oh desdichadas criaturas,
en el pedregal errantes!
¡Venid a mí!
¡Venid a mí!
Voces de abajo
Las espléndidas alturas
contemplamos anhelantes:
¿quién volar pudiese a ti?