¡Vuela, pelele!
No volará ya nunca
quien hoy no vuele.
Ambos coros
Y cuando al fin lleguemos a la lejana cumbre,
tendamos en el yermo la mágica legión,
y cubrirá siniestra la oscura muchedumbre
del anchuroso campo la lóbrega extensión.
Mefistófeles
¡Qué tropel! Vocean, chillan,