tan incivil compañía
ni el mismo Diablo la aguanta.
Allá, en la espesura –¿ves?–
brillan pálidos destellos;
no sé qué me impulsa hacia ellos:
hacia ellos vayamos, pues.
Fausto
Voy, Espíritu de extraña
contradicción, tras de ti;
todo lo has dispuesto aquí