de las naciones esperes;
siempre van, cual las mujeres,
detrás de la juventud.
Un Ministro
Torcidos los tiempos van.
Por los de antaño estoy yo,
cuando hubimos honra y pro.
¡Qué tiempos! ¡No volverán!
Un Advenedizo
Fuimos gente de valer,
de las naciones esperes;
siempre van, cual las mujeres,
detrás de la juventud.
Un Ministro
Torcidos los tiempos van.
Por los de antaño estoy yo,
cuando hubimos honra y pro.
¡Qué tiempos! ¡No volverán!
Un Advenedizo
Fuimos gente de valer,