cuando de la verdad van al encuentro;

Demonio y duda casi son lo mismo;

por eso estoy aquí como en mi centro.

[42] Hay en esta estrofa un juego de palabras intraducible en castellano. El Escéptico dice que riman diablo y duda, y así es en alemán (Diablo, Teufel; duda, zweifel). Hemos procurado conservar en la versión castellana la idea, aunque la forma haya perdido la viveza y la gracia del original.

El Maestro de capilla

¡Callad, moscas, mosquitos y moscones!

¡Callad, por Dios, malditos diletantes!

¡Callad ranas y grillos de agrios sones!

¡Músicos todos sois horripilantes!

Los Aprovechados[43]