Los Amazacotados

¡Escuchad! Tiembla el suelo al choque rudo.

¡Plaza! ¡Ya viene el escuadrón obeso!

Si es que Espíritus son –que no lo dudo–

digo que son Espíritus de peso.

Puck

¡Escuadra de hipopótamos bravía!

¡Moderad y tened el rudo trote!

¡Dejadme a mí la gloria, en tan gran día,

de ser el más pesado y mazacote!